sábado, 4 de febrero de 2012

dale que va

Estoy agotada. Mi viernes fue agotador. Empecé acostándome ayer a la madrugada por una cosa y otra y otra. A la mañana, seguí con JR durmiendo en mi cama para que siga durmiendo, porque eso de despertarse a las 7 de la matina totalmente manija, ¿dónde se vio? Esos no son nuestros genes. Así que recurrimos al viejo, querido y criticado colecho y dormimos hasta las 10, tal vez un poquito más. Ahora me van a preguntar de qué me quejo si dormí hasta las 10 y pico, por no decir las 11. Bueno, en mi caso el colecho no equivale al buen dormir, sirve para calmar a la fiera y dormitar al lado. Nada más. No duermo plácidamente con JR en mi cama y por suerte al niño le cabe su cuna. Seguimos, hoy fue un día de calor, pero calor. Así que no salimos de casa y nos quedamos madre e hijo disfrutando de la fresca sin abrir ventanas hasta entrada la tardecita. Eso resultó en un gran nivel de fastidio para este infante que la mayor parte del día estuvo haciendo unos ruidos de mamut que me quemaron la bocha. No hubo juguete, juego, música que alcance. A eso le sumamos que hoy se cagó cuatro veces, posta, cuatro. No unas cacas dignas, unos soretitos que molestan y requieren un cambio de pañal, que si no fuera por el soretito, está limpio. O sea que a los cambios pañalezcos habituales le sumamos algunos más. Todos en un contexto de lucha libre. Una de las veces me hice la canchera y le puse el pañal boca abajo, porque ya no sabía que hacer para que se quede boca arriba. Se lo puse tan mal, tan mal... Además, hoy me agarró la locura de querer la casa reluciente cual quirófano, así que mientras JR se quedaba en la sillita o dormía yo limpiaba y le dí a la lavandina de tal manera que aún estoy drogada. Terminé de limpiar toda chivada, a las corridas, y JR no durmió más de una hora en todo el día, se ve que la modorra matutina le descuajeringó todo porque se suele clavar unas 2 o 3 (gloriosas) horas de siesta. En más de una oportunidad parecía tener sueño y traté de hacerlo dormir (no, no se duerme solo y no se cómo hacer para que lo haga, se agradecen sugerencias salvo el famoso método "duérmete niño", no es para mi). Intentos al pedo porque el niño lo que hacía en lugar de conciliar el sueño era amasarme la cara con su manito transpirada. El calor tampoco lo tuvo bien hoy, pobre gordito. Como si mi afán por tener una casa quirófano fuera poco, decidí que era el momento de mover un chifonier que estaba transitoriamente en la cocina pero iba en nuestra habitación, y el transitoriamente en esta casa es la eternidad, así que hoy me pudrí. Le saqué los cajones, y lo arrastré hasta la pieza. En la sacada de cajones descubrí que uno estaba lleno de cds y que el nuevo lugar de los cds era otro, así que los trasladé. Ya desolada en mi cansancio y harta de los alaridos de mi hijo salí con el a la galería en busca de aire nuevo y sedativo...pero hacía calor. Por suerte tipo 19 llegó marido y me dormí una siestita en el sillón. Igual, obvio, JR también decidió dormirse una siestita. Claro, no se podía dormir durante todo el resto del día el niño, no. Ahora retomo el relato para despedirme, luego de haberle dado la mamadera y dejarlo en su cuna planchado. Espero que duerma hasta mañana. Por favor, necesito 6 horitas de corrido. Buena suerte y hasta luego.

3 comentarios:

yalu dijo...

hay dios mio!!!!que diaaaaaaaa!doy fe de la casa quirofano, en un segundo la dejas limpia a fondo, algo nunca visto antes.
Pobre chubasquita.Palabra verificadora Gonsu¿querra decir que te ayude tu hermano?

Fer dijo...

Jajjaj!!! Pero si así on mis días con Catalina! ¿Cuánto falta para que se vayan a vivir solos??
Besos y que puedas descansar algo (aunque sé muy bien que eso es casi imposible).

Io dijo...

ya llegarà el sueño, querida! Por lo menos arrancá con perder la intenciòn quiròfano, parece que es mas facil que dormir ahora!