lunes, 19 de marzo de 2012

tres al hilo

Bueno, parece que el virus que se metió en mi hijito sigue dando vueltas por ahí, ahora por el oído y la garganta... así que seguimos de baile, fiebre y pediatra. No me quiero preocupar de más pero esto de que una semana tenga larignitis y la semana siguiente otra cosa me cae como una patada al hígado. En fin, paciencia, no? son los gajes del oficio... En otro orden de cosas, ayer estuve pensando mucho que es muy feo cuando alguien muestra la hilacha. Y yo tengo un detector de hilachas que me genera cada decepción... A veces me gustaría ser menos intuitiva con las personas y sus verdades, contradicciones y mierdas ocultas. Posta, me doy cuenta de cosas que pasan, lo que piensan muchos de los que me rodean sin siquiera verlos, por un mail, un mensaje, un silencio. Y casi siempre el tiempo me da la razón, y yo me asusto un poco porque confirmo que no era paranoia, era intuición pura. No es que me haya pasado algo en concreto estos días, nada que ver, simplemente las relaciones humanas son algo que medito mucho porque me generan satisfacciones importantes. Y bueno, también grandes decepciones y tristeza. Yo me voy a seguir haciendo la boluda, que eso me sale bárbaro. Creo que el balance da positivo, ya fue lo de encarar y sacar los trapitos al sol, me desgasta demasiado. Así que sigo siendo la boluda. Pero no me busques, porque soy buena pero de boluda no tengo un pelo. Por último, la idishemame que llevo dentro está feliz. Logré embucharle más fruta a mi bebé, porque no la ama demasiado. Les paso la receta: hacerlas en puré con zanahoria o inventar algo así. Yo ya le dí puré de zanahoria y pera y de zanahoria y manzana y se lo devoró. Claro que la fruta fresca es mejor, pero bueno, la pera y la manzana no le gustan así que por ahora las come en formato puré. La idea la saqué del libro de Narda Lepes "Comer y Pasarla Bien", regalo de mis amigas para mi despedida de soltera, qué genias. Mis amigas son tesoros. Así como tengo el detector de hilachas, tengo el detector de buenas personas, sinceras, con corazón de oro. Esas son mis amigas del alma, las que no me lastiman y me hacen feliz. Y la vida me sigue regalando de esas personas. Algo bien debo estar haciendo.

2 comentarios:

yalu dijo...

pobre chanchitooo...ojota con el detector de hilachas, yo me creia la capa en eso y un par de veces me di cuenta que me equivoque, es bueno volver a ver una persona de forma diferente cuando ves que quizas no era como pensabas..me lleve buenas sorpresas.ojala te equivoques y haya mas gente buena que te rodee

Fer dijo...

Bonito!!! Espero que se mejore!
Yo no tengo ni ahí un detector de hilachas, me pego cada porrazo, he confiado en cada ser potógeno que ni te cuento.
Besos, y que la vida te siga dando intuición y buenas amigas.