jueves, 23 de julio de 2009

la reflexión del día II

Hay objetos que se tornan imprescindibles con el paso del tiempo porque a alguien se le ocurrió inventarlos. Y uno se vuelve dependiente de ellos y medio inútil para hacer ciertas cosas cuando no los tiene a mano. Por ejemplo, no tengo microondas. Hacer un café con leche se convirtió en una tarea engorrosa, sobre todo calentar la leche, que ayer se escapó de la olla hirviendo unas 4 veces. ¿Cuántos objetos más me habrá obligado a utilizar su sola existencia?
Mejor me voy a sacar la leche del fuego.

Ñoñez al margen: amo poner el corrector ortográfico y que no haya ningún error.

2 comentarios:

Pami dijo...

No se como sera usarlo en el microondas, pero no puedo creer como pude estar tanto tiempo tomando cafe instantaneo con agua, con leche es genial!!!gracias amigas por tal dato.(yo uso una jarrita de metal, y es cierto, tenes que estar vigilandolo todo el tiempo, pero asi lo hacia mi abuela..)

yalu dijo...

era yo, yalu, pero no se porqeu aparecio"PAMI"???