jueves, 30 de junio de 2011

abstinencia

Tengo abstinencia. Y mil proyectos en mente, mientras voy acumulando materiales, cajas, latas, lanas, telas, pintura, cosas. Alguna vez escribí sobre esto, mi lado creativo, que ya creo que no es un lado sino mi persona entera. No puedo vivir sin pensar algún proyecto, imaginarme qué voy a hacer después de que termine el que tengo en curso (porque siempre tengo alguno en curso, el actual es una alfombra). En momentos de relax o cuando la cabeza vuela, por ejemplo mientras le doy la teta a Juan, soy capaz de imaginar hasta el nombre del negocio donde voy a vender mis artesanías. Obviamente, ese tipo de proyecto a gran escala se esfuma rápido, lo del negocio cool. Pero me encantaría tenerlo, vender de todo un poco. Ahora, esta mañana, pienso cómo voy a hacer para ir al taller de cerámica con Juan. El lugar es divino, queda a cuatro cuadras de mi nueva casa, es el museo Dubois que se inauguró en AG hace unos meses. La semana pasada fui con el cochecito a ver qué onda. Entré y olía al taller de mi mamá, a la escuela de cerámica donde ella daba clases, a felicidad para mi. Habían algunas personas trabajando en un taller de restauración. Otras hacían un molde gigante de una escultura de Alfonsín para restaurarla y ubicarla en la avenida que lleva el mismo nombre. Y yo, desde la puerta, ya me imaginaba ahí con mi torno de alfarero que aún no pude estrenar. "Hay otra chica que quiere hacer alfarería y también tiene un torno, vení el jueves a hablar con el profesor", me dijo la encargada. El jueves no pude volver, hacía mucho frío para salir con Juan en el cochecito. Tendrá que esperar. Mientras tanto me conformaré con algún despliegue creativo hogareño.

lunes, 20 de junio de 2011

Lidiar con la hostilidad no es lo mio.

viernes, 10 de junio de 2011

De por qué vivo en AG...

...orgullosa de mi amado científico argentino: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-169801-2011-06-10.html

domingo, 22 de mayo de 2011

just a little patience

Me mudé. Estoy contenta por esta casa, sus rincones, su buena vibra, su naturaleza. Aún sigo en medio de cajas, muchas, cosas, cositas, ropa, cuadros, ollas, libros, todo desparramado. Desorden. Caos. No tolero vivir con este lío, obviamente no tengo el tiempo para ordenarlo rápido, y la casa, tan linda como es, se torna hostil. Y la hostilidad golpea adentro mio. Y me refugio en el rincón formado por mi cama, la cuna, el cambiador y mi bebé. El único rincón de la casa que no tiene nada fuera de lugar. El resto no puedo ni mirarlo. Por suerte mi marido lindo destina sus escasas horas libres a ordenar. Mientras tanto, paciencia.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Cómo detesto lavar el colador.

sábado, 7 de mayo de 2011

mientras dormías...

...me bañé! tomá!

miércoles, 27 de abril de 2011

A M O R



No puedo escribir sin llorar de felicidad.
El sábado nació nuestro bebé.
Soy mamá. Somos papás.
Somos tan felices.