domingo, 29 de marzo de 2009

cualquiera

Ayer volví en taxi de una reunión con amigas. Eramos cuatro y me tocó el asiento del acompañante. Me estaba por bajar y en un rapto de automatismo atiné a saludar al taxista con un beso. Confianzuda la mina.

4 comentarios:

mechi dijo...

jajaja, lo saludaste o frenaste el acto reflejo?

atomÖ dijo...

cof cof mechi compartí tu blog cof cof cof.

lachubasca dijo...

Frené por suerte, creo que ni se dio cuenta

sritam dijo...

Yo, una mañana , muy dormida, le di un beso al colectivero cuando subí.