Grecia Colmenares en "Más Allá del Horizonte", Andrea Del Boca en todas sus novelas, Luisa Kuliok en "La Extraña Dama", Nancy Duplaa como Mariana llorando en el aeropuerto cuando Alejandro se iba a Europa en "Montaña Rusa" con "Love of My Life" de fondo. Ninguna, juro que ninguna es comparable con mi madre, mi amiga M. y yo en Retiro el día que me vine para AG. Moco tendido. Creo que hubiese sido más simple despedirnos en mi casa, irme en un taxi y listo. La despedida en una terminal le da un toque trágico novelero importante a cualquier situación. Menos mal que no se quedaron hasta que arrancó el micro, así no tuve la oportunidad de llorar contra el vidrio.
Ahora, para las/os nostálgicas/os que se quedaron con las ganas cuando leyeron lo que acabo de escribir, ahí va, la mejor escena de la historia de las novelas argentinas en un aeropuerto.
jueves, 23 de septiembre de 2010
sábado, 18 de septiembre de 2010
ya es mediados de 2010
Siempre pensé que cuando uno tiene un objetivo durante mucho tiempo y lo alcanza siente una especie de vacío. Extraña la rutina de hacer algo para llegar a ese objetivo. Y se plantea el famoso "¿y ahora qué?". Bueno. Hoy defendí la tesina. Terminé la carrera de especialista. Finiquitada. The end. Se acabó lo que se daba. No voy más al Moyano. No voy más al manicomio. Me voy a vivir a Alta Gracia definitivamente. Ya tengo pasaje. Ya tuve despedidas. Todavía me quedan unas más. Me mudo. Me llevo todo. Voy a estar lejos. Voy a venir seguido. O al menos voy a intentarlo. Voy a hablar mucho por skype. Voy a vivir de nuevo con mi amor después de casi un año y medio. No voy a ver a las chicas tan seguido. Me voy a perder muchas charlas. Voy a ganar años de vida. Voy a caminar tranquila por la calle. Voy a vivir en una casa con árboles. Y pasto. Y cielo con muchas estrellas. Voy a tener un abrazo tuyo todos los días. Voy a sacar el registro. Voy a terminar la manta para Sofi. Voy a trabajar a distancia. Voy a ir al río y al club. Voy a ver las sierras todos los días. Y algunos días seguro que no las mire con tanto entusiasmo como ahora. Me voy a reencontrar con el lagarto que se instaló en mi jardín (Rogelio para los amigos). Voy a extrañar. No siento ese vacío que deja el objetivo cumplido. Será que no era EL objetivo. Será que desde ahora siempre hay algo que esperar. Algo por lo que vivir. Algo lindo.
Voy a dejar de posponer.
Voy a ser lo que quiero ser.
No puedo creerlo.
Ya es mediados de 2010.
Voy a dejar de posponer.
Voy a ser lo que quiero ser.
No puedo creerlo.
Ya es mediados de 2010.
martes, 24 de agosto de 2010
698
Hay distancias que no llego a entender. Puede ser pretencioso de mi parte querer hacerlo. Tal vez hay distancias que deben respetarse. Y eso no es mi fuerte. Pero tampoco mi punto débil. Tal vez es hora de irme. Y que la distancia sea objetivable en kilómetros. Seiscientos noventa y ocho kilómetros, para ser precisa.
viernes, 20 de agosto de 2010
B.F.F.E.
Hoy me di cuenta de lo boluda que era entre los 10 y los 12. Me creía taaaaaan canchera y piola...pero no lo suficiente como para evitar dejar un testimonio de mi pérdida de aceite en la agenda de mi mejor amiga. Posta, me dolieron los ojos. Me daba miedo pasar de página. Hasta descubrí que me elegí un apodo malísimo con el cual firmaba mis derroches de inteligencia y al ladito, entre paréntesis, ponía mi nombre real. Muy looser. Lo bueno es que ella era tan boluda como yo. Y que en el fondo debíamos saber que no eramos muy normalitas, porque eso que escribíamos quedaba entre nosotras. Un secreto entre boludas que se re apoyaban porque tenían unos problemas terribles, y se re entendían, y estaban re presentes en la vida de la otra, e inventaban canciones piolas con la melodía del coro de la iglesia. Me reí mucho de nosotras, dos niñas que pegaban cosas muy significativas en la agenda como por ejemplo la etiqueta autoadhesiva del zoquete de la manzanita, Mills.
martes, 17 de agosto de 2010
las facturas no vencen en 24 horas
En Alta Gracia hay negocios de cada cosa, además de supermercados. No se perdió eso, es tan lindo. La cuestión es que el otro día fui a la panadería y noté un cartelito que decía "Facturas de Ayer $2.50". Es tan lógico. ¿Cómo en Buenos Aires no es costumbre vender las facturas de ayer si con una recalentadita están como nuevas? No solo me parece ilógico que no vendan facturas del día anterior. Lo peor es que las agarran todas, las procesan, les agregan cacao y hacen una especie de "torta" bastante apelmasada y feísima, no se si la vieron, esa factura que parece una porción de torta de chocolate. Es alta porque sobren muchas facturas se ve, y hasta algunos le ponen granas de colores. Las granas, la tercera cosa más fea del mundo de la repostería luego de las perlitas plateadas imposibles de morder y de los confites de anís. Qué chasco el huevito de pascua con esos confititos de anís adentro. Incomibles. En fin, me fui por las ramas.
jueves, 12 de agosto de 2010
miércoles, 11 de agosto de 2010
te vi
Los sueños son algo extraordinario porque permiten el contacto con gente que no puede contactarse. Y es un sueño, ya se, pero a veces los sueños me dejan esa sensación en el cuerpo, y los malpensados van a creer que tuve un sueño erótico. No. Sueño que me encuentro con alguien, que estoy con alguien, y después me queda el recuerdo, como si hubiera sido un encuentro real. Y me acuerdo también que fue un sueño, pero me generó felicidad, y no me importa. ¿Será posible que el otro también sepa que se encontró conmigo en mis sueños?...no creo. No me importa, como dirían los muchachos de Catupecu: hoy te vi en los sueños. Nos vemos otro día.
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