lunes, 2 de febrero de 2009

"Lo que amamos nos cambia"


"Uno simplemente cae.

Y no hay nada abajo.

No hay nadie al lado.

No hay otra cosa que seguir cayendo."

domingo, 25 de enero de 2009

"...los domingos no me doy cuerda..."

un clásico


Estaba comiendo un rico chupetín sabor chicle globo. De repente, una ráfaga de infancia sopló en la habitación. Como quien no quiere la cosa, apareció. El de siempre, tan auténtico e imaginado. Mi súper héroe de chupetín. Acá les regalo una de sus flamantes travesías por el aire a pura capa al viento.

miércoles, 14 de enero de 2009

un tropezón no es caída

A propósito de un post de cierto blog amigo, hace unos días me tropecé jodidamente en la calle. Fue un tropiezo del tipo punta de un pie que traba con una baldosa y frenada con el otro pie. Creo que me abrí de piernas más de un metro a pesar de mi pobre elongación. Estuve al borde de hacer un clavado y dejar un cráter en la vereda. Como no podía ser de otro modo, justo había un grupete de muchachos a unos dos o tres metros. Pero no hice la gran "acá no pasó nada" y seguí caminando como una lady. No, no, no. Esta vez decidí aplicar una nueva técnica de afrontamiento ante semejante humillación y me paré unos instantes a chequear la integridad de mi ser, a aceptar que me tropecé ante el resto de los peatones, a palpar mi músculo exigido y a poner la cara de dolor que merecía tal sensación. Me dije: "basta de hacerte la boluda, aceptá que te tropezaste jodido, si seguís caminando es peor, te va a doler más. Además, ya te vieron todos". Fue un intento de sinceridad con el mundo, un repudio a las miradas que me hicieron sentir patética cada vez que tropecé o, peor aún, caí en la vía pública. Igual me sentí tan humillada como de costumbre. Creo que voy a seguir adoptando el viejo y querido disimulo que a todos nos ayuda a superar la ridiculez y en el fondo no engaña a nadie. Todavía siento el tirón.

jueves, 8 de enero de 2009

Nada pudo ser mejor que concretar el famoso y deseado plan de irse a la mierda en año nuevo.

domingo, 28 de diciembre de 2008

cuestión de tiempo

Miro el reloj, son las 15:09. No puedo dejar de pensar: "en realidad son las 14:09". Evidentemente no digerí el cambio de hora (además necesito una excusa para dilatar un rato el ocio). Ni hablar de lo extraño que me resulta que en el noticiero pongan la hora Es y la hora Oe. Quiero que llegue el momento de atrasar el reloj y recuperar mi horita preciada. No dejo de reconocer que el tema del ahorro de energía es importante, pero tengo la sensación de que con el cambio de hora la gente cena más tarde, se duerme más tarde y vive más tarde. No se puede cenar de día, ni siquiera uno tiene ganas de pensar en cenar cuando es de día.

sábado, 27 de diciembre de 2008

siga el baile

Hoy cumple la rubia, ayer festejamos como locas, literalmente. Las reuniones son cada vez más agradables, armónicas, jugosas, divertidas. Cada vez me cierra más estar con ellas. Cada una tiene algo que la hace ocupar un lugar protagónico en algún punto. Si falta alguien definitivamente se nota. No paramos un minuto, siempre hay algo que decir, algo que acotar, algo que aconsejar, hasta que el cansancio nos gana. Me hacen reír mucho. Me hacen bien. Parece a propósito. No quiero que se terminen.