jueves, 4 de diciembre de 2008
sábado, 22 de noviembre de 2008
Topo Te Quiero

Hoy quiero reivindicar a mi viejo amigo Topolín.Esto es inaceptable.
¿Era necesario ponerle una gorrita a rayas que combina con un traje al tono? ¿Para qué señores? ¿Para que parezca muy bala? ¿No le quedaba perfectamente bien la camisa cuadrillé verde con moño rojo y jogging celeste?
¿Y esas llantas en lugar de los típicos zapatos negros estilo berenjena?
¿Qué es eso de NUEVO si tiene más de 20 años? ¿Quién es este farsante que salió volando del sube y baja? ¿el sobrino resentido y metrosexual del verdadero Topolín?
¿Por qué ese hocico inflado de colágeno y ese gesto de saberse lindo? ¿Dónde quedó la humildad del Topolín?
¡JUSTICIA YA!
QUE VUELVA EL TOPOLIN DE LA GENTE.
jueves, 20 de noviembre de 2008
la sonrisa
Caminando por la calle. Pasa un hombre con una nena de unos 6 años a caballito, sobre sus hombros. La nena tenía una sonrisa perfecta, impresionante, miraba hacia todos lados, siempre sonriente. ¿De qué se reirá?, pensé por unos segundos apenas la vi. Instantáneamente me di cuenta de que se reía porque estaba contenta, porque iba a caballito de (seguramente) su papá, y miraba desde ahí arriba a todos los que pasábamos por abajo. Se reía porque eso es divertido, porque le daba la gana, porque estaba feliz. Me dio un poco de pudor haber pensado de qué se reía. Será que no estoy acostumbrada a ver rostros tan sonrientes por la calle. Será que me dio envidia su sonrisa frente a mis pocas ganas de reírme. Será que me acostumbré a que todo el mundo ande por la vida con una cara de orto que no se puede creer.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
una grasada
Esto estaba escrito en un cartón adentro de un chocolate Cadbury, junto con una imagen de una mujer mordiendo el chocolate con cara de éxtasis.
"Apenas abro un chocolate, el aroma invade mis sentidos. Luego su textura y color me sumergen en un intenso placer. Entro en un mundo donde me conecto con mis emociones. Se deshace suave y cremosamente en mi boca y es mi momento. Cada bocado, más placer. Podría hasta decir que soy otra. Me siento una reina envuelta en el placer intenso y único que me da el chocolate en ese instante de gloria que es solo mio."
¿No es demasiado obsceno para un chocolate?
"Apenas abro un chocolate, el aroma invade mis sentidos. Luego su textura y color me sumergen en un intenso placer. Entro en un mundo donde me conecto con mis emociones. Se deshace suave y cremosamente en mi boca y es mi momento. Cada bocado, más placer. Podría hasta decir que soy otra. Me siento una reina envuelta en el placer intenso y único que me da el chocolate en ese instante de gloria que es solo mio."
¿No es demasiado obsceno para un chocolate?
domingo, 9 de noviembre de 2008
advertencia
Si uno festeja su cumpleaños en un restaurant y la cantidad de comensales supera los lugares de dos o tres mesas unidas se corre el riesgo de no interactuar con el 70% de los invitados.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
martes, 4 de noviembre de 2008
maldito fideito
Situación: cocinando fideos. Los estoy poniendo en la olla con agua hirviendo y se me cae uno al lado de la hornalla...encendida, claro que sí. No puedo dejarlo ahí, tengo que sacarlo...con mis propias manos, acaso existe otra forma? No voy a agarrar un utensilio más apropiado, claro que no. Lucho, lo empujo, se va para un lado, lo vuelvo a empujar siempre al borde de quemarme, se va para el otro lado, no lo puedo agarrar, me quemo un poquito pero no tanto. Y mi instinto de supervivencia me dice que deje de luchar con el fideito, pero no puedo evitarlo, me perturba de algún modo pensar que el fideo se quede ahí hasta que termine de cocinar. Logro sacarlo, pero antes me quemo un poquito más con la olla. No se cómo hacer para dejar de hacer estupidez semejante. Lo hago cada vez que me pasa como si tuviera manos de amianto. Por eso escribo este post, para exhorcisar la maldición del fideito.
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